Continent méditerranéen

Reparar el mar para preservar la vida

Largo tiempo considerada como un mar de recursos inagotables, el Mediterráneo sufre hoy los efectos combinados de la sobrepesca, el cambio climático y la degradación de los hábitats. Frente a estas amenazas, científicos, pescadores y asociaciones experimentan nuevas soluciones. Desde Italia hasta Baleares, pasando por la costa francesa, tres iniciativas muestran que aún es posible actuar para restaurar los ecosistemas marinos.

Durante los meses de julio y agosto, 22-med ofrece a sus lectores una serie de resúmenes temáticos. El objetivo es explorar un mismo tema a través de experiencias, iniciativas y perspectivas complementarias llevadas a cabo a ambos lados del Mediterráneo. Este artículo es un resumen de tres reportajes publicados por 22-med, disponibles en los 11 idiomas del medio.

La restauración del hábitat submarino devuelve la biodiversidad a Pantelleria – Valentina Saini – Italia

SARKO al rescate de los tiburones y las rayas – Jorge Dobner & Cristina Grao – España

La pesca recreativa entra en la era de los datos – Olivier Martocq – Francia

La preservación de la biodiversidad marina ya no depende de una sola acción. Restaurar los fondos marinos, proteger las especies más vulnerables o medir mejor las extracciones realizadas sobre los recursos responden ahora a una misma lógica. Estos tres reportajes muestran cómo las iniciativas locales contribuyen a construir una gestión más sostenible del Mediterráneo.

Restaurar los hábitats para reconstruir la vida

En Pantelleria, entre Sicilia y Túnez, la restauración ecológica se lleva a cabo directamente bajo la superficie. El proyecto Panther trasplanta posidonias, esponjas y gorgonias en estructuras especialmente diseñadas para recrear un hábitat favorable a la biodiversidad. Desde el primer año, los investigadores observan el regreso de numerosas especies de peces, atraídas por estos nuevos refugios.

Esta experimentación se basa en una alianza original entre científicos, ONG y pescadores de la isla. Todos comparten la misma constatación: la disminución de los recursos pesqueros amenaza tanto a los ecosistemas como a la actividad económica local. Si bien los primeros resultados son alentadores, también recuerdan que restaurar un medio no es suficiente. Estos espacios deberán ser protegidos de manera sostenible de los anclajes y las actividades susceptibles de destruir los avances logrados.

Proteger las especies que mantienen el equilibrio

Incluso cuando los hábitats están preservados, algunas especies siguen siendo particularmente vulnerables. Es el caso de los tiburones y las rayas, de las cuales casi la mitad de las especies mediterráneas están hoy amenazadas. En Baleares, el proyecto SARKO intenta revertir esta tendencia reuniendo a investigadores, pescadores, gestores de áreas marinas protegidas y autoridades públicas.

El objetivo es doble: limitar las capturas accidentales gracias a nuevas prácticas de devolución al agua y reforzar la protección reglamentaria de las especies más frágiles. El proyecto también se basa en la identificación de las Important Shark and Ray Areas (ISRA), zonas esenciales para su reproducción o alimentación, con el fin de mejorar la red de áreas marinas protegidas.

Más allá de la simple protección de los tiburones, este enfoque recuerda el papel ecológico crucial de los grandes depredadores, indispensables para mantener el equilibrio de las cadenas alimentarias marinas.

Conocer mejor para gestionar mejor el mar

La protección de los ecosistemas también pasa por un mejor conocimiento de las presiones ejercidas sobre los recursos. En Francia, la pesca recreativa, durante mucho tiempo ausente de las estadísticas oficiales, está entrando progresivamente en la era de los datos. Desde principios de 2026, algunas capturas deben declararse a través de la aplicación móvil RecFishing.

El desafío va mucho más allá de la simple regulación. Con cerca de 2,5 millones de practicantes en Francia y más de 1,5 millones en el litoral mediterráneo, esta actividad representa una extracción a veces comparable a la de la pesca profesional en ciertas especies. La información recopilada permitirá seguir mejor el estado de las poblaciones de peces, orientar las políticas de gestión y transformar a los pescadores aficionados en verdaderos observadores de la evolución del medio marino.

Una misma estrategia para un mar más resiliente

Estas tres iniciativas muestran que la protección del Mediterráneo ya no se basa en una sola medida, sino en la complementariedad de los enfoques. Restaurar los hábitats, preservar las especies más vulnerables y mejorar el conocimiento científico de los usos constituyen ahora los tres pilares de una gestión sostenible de los ecosistemas marinos.

A través de estos proyectos, se perfila una evolución más profunda. La conservación ya no consiste solo en limitar las actividades humanas, sino en asociar a investigadores, pescadores, asociaciones y ciudadanos en un mismo enfoque. En un mar sometido a los efectos del cambio climático, la contaminación y la presión demográfica, esta cooperación aparece como una de las condiciones esenciales para permitir que los ecosistemas mediterráneos recuperen de manera sostenible su capacidad de resiliencia.

Imagen de un tiburón nadando en el océano
alrededor del 50 % de las aproximadamente 80 especies de tiburones y rayas del Mediterráneo están amenazadas © Fundación Marilles

Foto de portada: Los gaviones son estructuras adaptadas para el trasplante de posidonia, y un entorno atractivo para los peces© Panther project