Francia

Aprender la generosidad gracias a la escuela

¿Se puede aprender a ser generoso de la misma manera que se aprenden las matemáticas o la historia? Desde 2012, la asociación L'École de la générosité (La Escuela de la Generosidad) ofrece a los maestros de primaria un programa gratuito que invita a los alumnos a descubrir la filantropía, a elegir una causa y luego a llevar a cabo un proyecto solidario. Más de 20,000 niños ya han participado en este enfoque en toda Francia. Reportaje en una clase de sexto grado en Marsella.

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Aprender la generosidad gracias a la escuela
22-med – junio 2026
Desde 2012, La Escuela de la Generosidad inicia a los alumnos de primaria en la filantropía.
En Marsella, una clase de sexto grado aprende a elegir una causa y a construir un proyecto solidario.
#Educación #Generosidad #Filantropía #Solidaridad #Marsella

Este viernes por la tarde, los alumnos de sexto grado de la escuela del Sagrado Corazón, en Marsella, tienen correo. Philomène Empathie les ha escrito nuevamente para ayudarles a convertirse en pequeños filántropos. Y es Fanny Caubet-Diadema, voluntaria en La Escuela de la Generosidad quien hace de cartera. Creada en la región parisina en 2012, por iniciativa de las Fundaciones Edmond de Rothschild, esta asociación tiene la ambición de abrir a los niños a los demás, de favorecer la cohesión social y de llevarlos a apoyar concretamente una causa. Ya ha sensibilizado a más de 20,000 niños en Francia, gracias a la participación de un centenar de maestros cada año, en instituciones públicas y privadas.

Un método listo para usar

La Escuela de la Generosidad pone gratuitamente a disposición de los maestros recursos listos para usar sobre la pedagogía de proyectos. Los voluntarios reciben una guía para seguir a su ritmo a lo largo del año escolar (aproximadamente 13 horas de actividades) para fomentar el espíritu crítico, la empatía y el compromiso. Todos estos son desafíos de la enseñanza moral y cívica (EMC). También tienen a su disposición un directorio de asociaciones asociadas para elegir con cuál co-construirán su proyecto.

Un programa base « desarrollado con maestros, que ha demostrado su eficacia durante diez años, hoy implementado en casi todas las academias y en todos los niveles de primaria », detalla Chloé Laudereau, responsable de la asociación. Inicialmente destinado a los alumnos de quinto y sexto grado, se abrió a los de cuarto hace unos años. Y recientemente se ha desarrollado en una versión simplificada para los de primero y segundo grado. Creo que es necesario poner edades ya que estas siglas no significan nada en el extranjero.

Elegir una causa que defender

« Philomène es una periodista, explica Fanny Caubet-Diadema. Envía una primera carta a los niños para introducir el vocabulario y la noción de filantropía. Luego una segunda para presentar las grandes causas que defiende, dándoles revistas de prensa para que trabajen en las diferentes temáticas. Y finalmente, una última para introducir las exposiciones que los niños van a hacer sobre las diferentes causas. »

Es esta última carta la que los alumnos del Sagrado Corazón descubren durante esta sesión de una buena hora y media. Ese día, se convierten en embajadores de la causa que presentan a la clase en pequeños grupos. Para obtener el máximo de votos de parte de sus compañeros. Porque es la causa con más votos la que será defendida después. 

Acceso a la cultura para todos, a la educación, a la salud, protección del medio ambiente, lucha contra la pobreza y la exclusión, defensa de los derechos humanos. Cada uno de estos temas cuenta con una defensa, a veces tímida, a veces más militante, con paneles de ilustración como apoyo. Algunos incluso son resaltados por presentaciones y maquetas. Y es el acceso a la salud el que gana, durante la votación secreta.

Una causa que ya había sido seleccionada hace dos años. Porque Faustine Damaz, su profesora, ya está en su cuarto año con Philomène Empathie... Y con Fanny Caubet-Diadema, su compañera en la experiencia. Un caso particular ya que los docentes generalmente implementan el programa solos, con total autonomía. « Al principio proponíamos un acompañamiento voluntario, recuerda la responsable de La Escuela de la Generosidad, y algunos dúos han perdurado. »

Cambiar de escala

« Hoy en día, más bien tenemos la intención de equipar a los docentes, especialmente con Canopée, el operador de formación de la Educación Nacional. Pero hay una fase de compromiso, de septiembre a noviembre, durante la cual organizamos seminarios de presentación para aquellos que están interesadosLuego, a lo largo del año, les ofrecemos tiempos de intercambio regulares. También trabajamos con inspectores para involucrarlos más y en una plataforma de comunicación más amplia para llegar directamente a los docentesSolo tenemos muy buenos comentarios, pero es necesario que cada vez más niños puedan beneficiarse.»

De la idea a la acción

« Es muy poco conocido, lamenta Faustine Damaz, quien aprovecha cada ocasión para hablar de ello a sus colegas. Aunque está bien hecho y es súper interesante. » Y enumera todos los beneficios de este programa : « Realmente estamos en la transversalidad ya que abordamos nociones de EMC, historia, geografía, francés, matemáticas... Los niños son actores de sus aprendizajes. Esto une. Y claramente refuerza su empatía. » « No ha habido un año con poco entusiasmo », añade Fanny Caubet-Diadema. Esta jefa de proyecto de impacto llegó a esta asociación por amor a la escuela y a los intercambios con los niños: « Es genial, siempre enriquecedorLes mostramos que ser generoso no es necesariamente dar dinero. »

El primer año, los alumnos eligieron apoyar a Sea Shepherd – que lucha contra la destrucción de la vida y el hábitat marino – proporcionando cuestionarios de concienciación y vendiendo productos derivados. El segundo, trabajaron para Le rire médecin – que entretiene a los niños hospitalizados. «Hicieron dibujos plastificados para los jóvenes enfermos y cuadernos de chistes, llevaron narices de payaso, organizaron una venta de pasteles a beneficio de la asociación…» enumera la voluntaria. Y el año pasado, ayudaron a Pépins, un vivero de barrio, realizando soportes de comunicación originales como un cómic y un juego de 7 familias.

Este año, es para L’École au présent – que acompaña a familias extremadamente precarias – que llevarán a cabo un proyecto. Su proyecto, elaborado en función de las necesidades de la asociación que pronto descubrirán. En la próxima sesión, su fundadora Jane Bouvier vendrá a discutirlo con ellos. «¿Y si todas las ideas que damos, ya las han hecho?» lanza un alumno. «Estoy segura de que encontrarán nuevas» lo tranquiliza Fanny.

Faustine Damaz es adepta de la pedagogía activa y benevolente.
Faustine Damaz es adepta de la pedagogía activa y benevolente. © AS

Foto de portada: un alumno lee la carta de Philomène, en introducción de las exposiciones. © AS